1.01.2025

Nuevo año, ¿misma yo?

A una hora de finalizar el primer día del nuevo año, esperando que, a pesar de las adversidades personales y ecuménicas, hayan podido celebrar las fiestas con amenidad y alegría, quisiera expresar mi deseo porque esta anualidad que recién está comenzando esté llena de buenos momentos, que sea próspera y más gentil con todos, en especial con quienes estuvimos lidiando con dificultad. Los obstáculos, especialmente los del año anterior, me han servido como catalizadores para reconsiderar muchos aspectos de mi vida.

Sin entrar en detalles, el año pasado fue de los más extraños que me ha tocado vivir; luchar contra adicciones invisibles, declinar una propuesta suicida, tener un encuentro con prácticas de brujería y curanderismo que resultaron en la desaparición virtual de un vecino y tener que custodiar un arma ajena, han sido solo algunos de los eventos ocurridos, para ser honesta, estos suenan mucho más dramáticos de lo que en realidad llegaron a ser y al final todo resultó relativamente bien, pero me dejaron con algunos aprendizajes que quiero poner en práctica.

En cada comienzo de año, no puedo evitar sentir esa sensación de novedad, optimismo y ánimos por hacer variedad de cambios en mi vida, solo espero poder mantenerlo y que no suceda como en años anteriores que se disipa con el paso de los meses, especialmente cuando las cosas se comienzan a desviar del plan tan estricto que suelo imponerme, sin embargo, esta vez estoy dispuesta a ser más flexible con el proceso, me siento más enfocada y que finalmente logré identificar las áreas personales en las que debo trabajar. Espero por fin lograr cortar los patrones negativos que me han mantenido estancada y que cuando llegue diciembre pueda estar satisfecha con las cosas que hice este año, pero eso solo depende de mí.

Mis mejores deseos para este 2025.